Instituto Václav Havel - CADAL
 
Publicaciones
 
Václav Havel, símbolo de libertad
El más notable de sus ensayos, «El poder de los sin poder», retrata la «vida en la mentira» cotidiana en el socialismo real, y postula la necesidad de la vida en la verdad para llegar a una revolución existencial, sin maquinarias burocráticas asfixiantes que aniquilan la dimensión humana. Siendo uno de los primeros voceros de la Carta 77, que nació para defender los derechos humanos en su país, se fue proyectando como la figura que aglutinaba a los más diversos sectores de la disidencia por su renombre internacional.
Ricardo López Göttig
4 de octubre de 2016
La diplomacia a lo Havel está en peligro
(14ymedio) Havel no sólo inspiró a muchos demócratas cubanos a lo largo de estos años, sino que su actitud contribuyó a que estos alcanzaran una mayor visibilidad internacional. No sólo los opositores de Cuba se han visto especialmente apoyados y beneficiados por "la actitud checa", sino también grupos provenientes de Birmania y Bielorrusia. Sin embargo, los vientos que soplan en el pequeño país de Europa central apuntan a que tal solidaridad disminuirá –o se cortará– en los próximos meses.
Yoani Sánchez
17 de octubre de 2014
Mis palabras en el Forum 2000
Hoy estoy aquí, justo en la ciudad donde nació Vaclav Havel, ese hombre que resume como pocos el espíritu de la transición. Estoy además frente a muchas personas que han impulsado, fomentado y personificado el deseo de cambio de sus respectivas sociedades.
Yoani Sánchez
16 de septiembre de 2013
Václav Havel, más vivo que nunca
(Cubanet) Recuerdo la lectura completa del Poder de los sin Poder, en la pequeña celda que ocupaba en la prisión de Guantánamo. Havel es un centinela que jamás pierde de vista la tragedia de los que en Cuba tomamos el camino de la oposición a cara descubierta. Su solidaridad sigue siendo sin mácula, transparente, explícita, inquebrantable.
Jorge Olivera Castillo
26 de diciembre de 2012
Un político, un poeta, un hombre
(La Nación) La noticia de su fallecimiento ocupó menos espacio del que hubiera merecido, porque nuestras sociedades vertiginosas devoran y olvidan todo lo que ocurre. Pero cuando se trata de un hombre como Havel no conviene olvidar: no es justo ni inteligente hacerlo.
Hugo Caligaris
13 de abril de 2012
El testamento de Havel
(La Nación) Cuando murió, hace cuatro meses, fue despedido en Praga por una multitud impresionante: era el adiós a un ex presidente muy querido, y a un artista que eligió el compromiso político. Voz de los perseguidos en tiempos del comunismo, último presidente de Checoslovaquia y primero de la República Checa, escritor, dramaturgo e incluso cineasta, Havel fue, ante todo, un visionario, con un legado tan inabarcable como su profusa producción intelectual.
Pablo De Vita
13 de abril de 2012
Vaclav Havel, 1935-2011
Con él se va un gran demócrata, un hombre de profundas convicciones humanistas, pero nos deja sus ensayos, sus libros y el recuerdo de una vida vivida en la verdad.
Ricardo López Göttig
20 de diciembre de 2011
La Unión Europea y Fidel
Václav Havel
27 de enero de 2005
Qué nos enseña todavía el comunismo
(La Nación) Cuando soñábamos con un futuro democrático, los disidentes teníamos, por cierto, algunas ilusiones utópicas. Hoy somos muy conscientes de ello. Pero no nos equivocábamos al argüir que el comunismo era algo más que un callejón sin salida del racionalismo occidental. El sistema comunista "perfeccionó" al máximo la burocratización, el manipuleo anónimo y el énfasis en el conformismo masivo. Sin embargo, algunas de esas amenazas están otra vez entre nosotros.
Václav Havel
17 de noviembre de 2004
En defensa de los derechos en Cuba
Václav Havel
19 de abril de 2004
El ciudadano Havel
(The New York Times/La Nación) Nunca formó un partido político. Es natural, pues, que al retirarse vuelva a ser una voz solitaria, rodeada apenas de unos pocos asesores íntimos. Disentir tiene su precio, igual que en la era comunista. Ya no lleva en el bolsillo su navaja y cepillo de dientes, por si acaso lo arrestan. Pero le cuesta recaudar fondos para su proyecto de construir una biblioteca y un centro de conferencias donde seguiría luchando por los derechos humanos y un desarrollo equilibrado.
Peter S. Green
30 de julio de 2003
Vaclav Havel y nuestros candidatos
(La Nación) ¿Puede un intelectual y artista gobernar un país? Havel no sólo lo ha hecho (y bien), sino que además ha conservado un alto índice de aceptación y popularidad. Es cierto que su prestigio se forjó no sólo en su tarea de escritor sino también, y muy especialmente, en su lucha por la libertad y los derechos humanos. Havel jamás negó ser el que era: nunca se disfrazó de caudillo autoritario o gerente de negocios públicos.
Luis Gregorich
6 de febrero de 2003
Qué significa hoy Occidente
(La Nación) El fin de la división bipolar del mundo y el avance de nuestra civilización por la vía de lo que ahora llamamos "globalización" nos instan a cambiar radicalmente nuestro modo de pensar respecto al futuro orden mundial. Por tanto, la percepción implícita de la superioridad occidental y la inferioridad oriental es, a la larga, insostenible. Ningún territorio geográfico y cultural determinado puede considerarse a priori mejor que ningún otro, para siempre o por cuestión de principios.
Václav Havel
12 de octubre de 2001
Rusia debe conocerse a sí misma
(La Nación) La Unión Soviética y el Pacto de Varsovia han desaparecido; la OTAN persigue objetivos diferentes de los que se fijó durante la Guerra Fría y hasta desea asociarse con Rusia. Pero esta parecería no haberlo comprendido o, de hecho, no reparar de veras en nada de esto. Las cosas solo pueden cambiar si las nuevas fuerzas que gobiernan Rusia prefieren el realismo al populismo, formar el sentido común a fomentar pasiones nacionalistas, buscar amigos más que enemigos, construir una sociedad democrática abierta en vez de aferrarse a resentimientos heredados de la era soviética.
Václav Havel
27 de julio de 2001
Amenazas a la identidad nacional
(La Nación) Si todos estamos dispuestos a expresar el deseo de preservar la comunidad y la identidad participando en las elecciones y tomando las decisiones correctas, si de veras queremos hacerlo, un ámbito internacional abierto y las culturas democráticas avanzadas de nuestros vecinos, amigos y aliados constituyen el mejor campo para promover la individualidad de un pueblo.
Václav Havel
26 de abril de 2001
Las agujas de la renovación
(La Nación) La tarea crucial que ahora se está descuidando tiene que ver con el fortalecimiento de un sistema de patrones morales universalmente compartidos que impidan, a escala verdaderamente global, la violación sistemática de las reglas. Solo con patrones morales universales se podrá generar un respeto natural hacia las reglas que desarrollemos. Las acciones que ponen en peligro el futuro de la humanidad deberían no solo castigarse sino ser consideradas ignominiosas.
Václav Havel
26 de diciembre de 2000
En busca de la identidad europea
(La Nación) El conjunto básico de valores, formados por la historia espiritual y política del continente, me parece claro. Consiste en el respeto por el ser humano como individuo y las libertades, derechos y dignidad de la especie humana; el principio de solidaridad; el imperio de la ley y la igualdad ante ella; la protección de las minorías; las instituciones democráticas; la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial; el pluralismo político; el respeto de la propiedad privada, la empresa privada y una economía de mercado, y la promoción de la sociedad civil. Estos valores reflejan innumerables experiencias europeas modernas, incluido el hecho de que nuestro continente es hoy una encrucijada multicultural.
Václav Havel
14 de julio de 2000
Los nuevos enemigos de la sociedad civil
(La Nación) La sociedad civil genera un verdadero pluralismo que, a su vez, lleva a una competencia generadora de calidad. Aquí hay una similitud entre economía y política. Cuanto mayor sea la variedad de iniciativas permitidas, tanto más probable será que triunfen las mejores y más ingeniosas. Confiar únicamente en las capacidades de las autoridades u organismos políticos centrales, dejarles decidir siempre qué hay que hacer y cómo, es incurrir en la presunción más peligrosa del siglo XX: igualar el poder con la verdad.
Václav Havel
5 de mayo de 2000
Una soberanía limitada
(La Nación) No me opongo a la institución del Estado como tal. Me refiero a la existencia real de un valor que está por encima del Estado. Ese valor es la humanidad. El Estado sirve al pueblo, y no a la inversa. Si una persona sirve a su Estado, sólo debería hacerlo hasta donde fuere necesario para que el Estado preste un buen servicio a todos sus ciudadanos. Los derechos humanos están por encima de los derechos estatales. En el derecho internacional, las disposiciones que protegen a la persona humana deberían tener precedencia sobre las que protegen al Estado.
Václav Havel
9 de marzo de 2000
En defensa de la solidaridad europea
(La Nación) Es impensable que la UE pueda presentarse como una parte respetable del orden global si no consigue llegar a acuerdos sobre las formas de proteger los derechos humanos, no sólo en su territorio sino en áreas que algún día puedan unírsele.
Václav Havel
6 de marzo de 2000
La década del gran desafío
(La Nación) Estoy convencido de que la caída del comunismo significó no sólo la liberación de millones de seres humanos oprimidos y humillados, sino también, y por muy diversas razones, un gran desafío que impulsó a nuestra civilización contemporánea a emprender un examen de conciencia renovado y profundo, a reconsiderar su rumbo y las amenazas que enfrenta, a hallar el modo de regenerar o reavivar el sentido de la responsabilidad ante sí misma.
Václav Havel
20 de noviembre de 1999
La nueva OTAN y sus nuevos enemigos
(La Nación) La pertenencia a la OTAN da derecho a participar en sus deliberaciones y decisiones. Así pues, lejos de quitarnos libertad, nuestro compromiso con la alianza atlántica la acrecienta, pertrechándonos mucho mejor para formular eficazmente nuestros puntos de vista sobre la escena internacional y las graves amenazas que afronta. Al mismo tiempo, nuestro nuevo estatus nos ayuda a comprender mejor que la libertad no es una puerta hacia el egoísmo, sino fundamentalmente una oportunidad de ser solidarios.
Václav Havel
11 de mayo de 1999
¿Cuál debería ser el espíritu de nuestra política exterior?
Los derechos humanos son universales e indivisibles. La libertad humana también es indivisible: si se la niega a alguien en el mundo, entonces se la niega, indirectamente, a todos. Por esto no podemos quedarnos en silencio frente al mal o la violencia; el silencio simplemente los incentiva. Checoslovaquia ha tenido una experiencia amarga en la política de ceder ante el mal; a su tiempo, esa política llevó a la pérdida de nuestra existencia como país. No es un accidente, por ende, que seamos especialmente sensibles frente a la indivisibilidad de la libertad.
Václav Havel
15 de julio de 1991
 
1